Resumen
La glucosa es una molécula que puede inducir inflamación por 4 mecanismos como: la expresión y activación del receptor tipo toll-4 (TLR-4), la inducción de disfunción mitocondrial, como sustrato de vías glucolíticas de las células inflamatorias y por modificaciones postraduccionales, mecanismos que se
explican con más detalle en este escrito. Tomando en cuenta que la glucosa es un inductor de inflamación, la dieta podría contribuir a modular procesos inflamatorios, por lo que es importante conocer marcadores del estado glucémico que permitan la vigilancia y control de glucosa. Dentro de los marcadores clásicos se encuentran la glucosa en ayuno, prueba de tolerancia oral a la glucosa y hemoglobina glucosilada. El monitoreo continuo de glucosa (MCG) es otro medio para la evaluación del estado glucémico, que permite conocer la variabilidad de glucosa de forma individualizada, en condiciones basales y postprandiales. El control glucémico es una estrategia de control inflamatorio, por lo que, el abordaje nutricional basado en mejorar los niveles de glucosa postprandial y durante el día contribuiría a la prevención y control de enfermedades crónicas.
