Resumen
La obesidad es una pandemia mundial y su incidencia va en aumento junto con sus comorbilidades asociadas. Actualmente, existen pocas terapias efectivas para combatir la obesidad. El uso de las recomendaciones para la modificación del estilo de vida enfocadas a la dietoterapéutica y al ejercicio, es preferible a la cirugía bariátrica o la farmacoterapia debido a los riesgos quirúrgicos y los efectos adversos de los medicamentos antiobesidad. Aunque en un principio tienen éxito en la producción de pérdida de peso, estas estrategias basadas en el estilo de vida generalmente no tienen éxito en lograr el mantenimiento del peso a largo plazo, y la gran mayoría de los pacientes obesos recuperan su peso perdido. Recientemente, se han podido identificar las vías biológicas por las que el organismo y su balance homeostático evitan la pérdida de peso y grasa durante el proceso de disminución calórica dietoterapeutica, y ocasionan la recuperación del perdido. Los cambios inducidos por la pérdida de pesos secundarios a una restricción calórica influyen profundamente en una disminución en el gasto energético, vías neuroendocrinas exacerbando el apetito, el metabolismo de los macronutrientes y la fisiología intestinal. Estos mecanismos biológicos inducen la recuperación del peso perdido después de un régimen dietoterapeutico, y su conocimiento podría ser la clave para poder mantener el peso perdido a largo plazo.
